Hoy viene a Urueña desde Valladolid Gustavo Martín Garzo
Es el único escritor verdaderamente cinéfilo de España junto al poeta Père Gimferrer.
Conocerá a Lucía Seles personalmente.
Escribió estas maravillas (privadamente, supongo que no le importa que lo mostremos públicamente):
¿Álvaro, qué es esto que me has enviado? ¡La escena de la galguita es sublime!
– Estoy viéndola medio enloquecido.
– ¿Lucia Seles es el hombre del tatuaje del colectivo?
– Lo sabía! Es un ser maravilloso.
– ¿Y la cordobesa de los podcast existe en el mundo real?
– La película me ha dejado sin habla. Están en otro plano. Es como una criatura de otro mundo, un santo, un enviado. Todo lo cambia sin darse cuenta. No puedes hacer nada, solo seguirle donde te quiere llevar. Es la inocencia.
– Él es otra cosa. Se transforma, es la galguita, el tren, las casitas de las que habla, el tatoo, Chopin.
– La película me ha conmovido como pocas cosas en estos últimos tiempos.
– Y sí, ese homenaje a la madre es sencillamente extraordinario.
– Y qué cosas dice, es como un niño cuando está aprendiendo a hablar.
– ¿Me crees si ye digo que por momentos he pensado en san juan de la Cruz?
– Devuelve el lenguaje a ese balbuceo fundacional del que hablaba San Juan. La escena del cementerio pertenece al mismo orden de realidad que El Cántico Espiritual-.
– Es extraño que se pueda llegar al mismo lugar por caminos tan distintos. Pero, bueno, lo dejo aquí. Creo que estoy delirando.
Esa conmovedora comunión con todas las cosas y las criaturas del mundo.
Todo le parece bello! Por eso hablo de su película como un cántico
Esto es Lucía Seles: “Gilles Deleuze decía que en la vida hay una especie de torpeza, de fragilidad física, de constitución débil, de tartamudeo vital, que constituye el encanto de cada uno”.
(después de ver «The urgency of death«)



