Conocí a Alfonso Balón en una retransmisión radiofónica

Conocí a Alfonso Balón en una retransmisión radiofónica en directo que hicimos juntos por diferentes caminos al Rocío, creo que en la romería de 1983.

Fue arrollador este encuentro y fundamos una gran amistad. Artista de la palabra, del gesto. Perfecto entendedor del arte popular, del de las calles de nuestra Sevilla de aquella época y de la suya de siempre. Otro jalón de nuestra amistad fue el viaje que hicimos juntos a Italia (con escapadas a Eslovenia y Croacia en las fechas sin partidos) para asistir juntos a la fase primera de España en el Mundial de Fútbol de 1990 (Verona y zonas del Véneto). Allí en el coche, repasamos la discografía del mejor momento de la música antigua italiana en aquellos deslumbrantes y nuevos cds que compramos en Milán (aaay ¡Canzone per te de Sergio Endrigo!).

Jugamos fuerte más tarde a la ruleta en Amsterdam con escapadas a Rotterdam y una excursión inolvidable al casino de Ostende en el norte de Bélgica (Alfonso es uno de los personajes en nuestra película jugativa «The Pelayos«, el que interpreta Vicente Romero).

Cuando comenzamos el ciclo de las diez primeras películas estuvo con nosotros en todo el rodaje de «Dejen de prohibir…» y viajamos juntos con «Así se rodó Carne quebrada«. Fueron grandes momentos de nuestros casi cuarenta años de gran amistad.

Afortunadamente Carlos Escolano dejó una buena selección de minutos (27 !) en el making of que realizó de la primera, junto en el centro de sus más de dos horas, y donde tenemos al Alfonso pletórico que desgraciadamente se nos fue hace un par de semanas y del que no pude escribir inmediatamente este recuerdo porque no quería hablar de dolor personal en un momento tan prolongado de dolor colectivo como el que hemos tenido en estos días en España y sobre todo en Andalucía, la Andalucía que tan bien representaba Alfonso. Adiós, amigo.

Aquí está ese making of con Alfonso desde el minuto 73 al 100, un mediometraje de 27 minutos !

https://cinepelayo.com/dejen-de-prohibir-que-no-alcanzo-a-desobedecer-todo/

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cinco × 3 =