Javier en la carretera alta de Grazalema, el pueblo del que se ha hablado tanto en estos días en los que han venido las lluvias en el sur de Europa.
La captura es de «Corridas de alegría«, hace 45 años.
Fuimos allí fascinados por la belleza de esos parajes de la sierra de Cádiz. Como ya habíamos ido a rodar a Carmona o Lebrija o Chipiona o Setenil. O como años después seguimos yendo a Campo de Criptana o Caños de Meca o Hervás o Marvao o Lamego o Carrasqueira o Tembleque o Mahabalipuram o Verkala o Udong o Can Tho o Avellaneda o Alberti o Capilla del Señor o ahora a Tandil.
Y ojalá podamos seguir yendo en un futuro cercanísimo a Purmamarca o Iruya o Villa La Angostura o Iquitos o Antigua o Victoria Falls Town.
«¡Grazalema! – grita Javier – ¡Soleares de Grazalema!» en el minuto 23:



